
La reforma estará orientada a establecer multas justas y proporcionales a la capacidad económica de los conductores, reducir los cobros asociados al RUNT y el SIMIT, ofrecer cursos más económicos, ampliar la vigencia de las licencias y fijar plazos más razonables para la revisión técnico-mecánica.
También buscará simplificar los trámites y desmontar barreras que han generado ineficiencias y costos excesivos para millones de ciudadanos.
El Gobierno nacional mantendrá como prioridad la protección de la vida y la seguridad vial, pero garantizará que las sanciones y los trámites no se conviertan en negocios que afecten injustamente a las familias colombianas.
“Ya comenzamos a preparar el borrador del nuevo Código Nacional de Tránsito para que, además de proteger la vida en las vías, elimine abusos, sobrecostos y trámites innecesarios”, afirmó la ministra de Transporte, Elsa Noguera.
