
Tigo asumirá el control operativo de Movistar, un paso decisivo que marca el inicio de la transición real entre ambas compañías. Aunque el anuncio ha generado inquietudes entre millones de usuarios, la operación no implica un cambio inmediato para los clientes, ni en sus contratos ni en la prestación de los servicios.
Los usuarios no deben realizar ningún trámite ni esperar cambios inmediatos como consecuencia de la toma de control. Desde el 4 de febrero, la transición se concentra en el ámbito operativo y administrativo, sin impacto directo en los servicios que reciben los clientes.
Movistar termina en Colombia, tras 22 años en el país, la marca española cede su lugar a Tigo tras la fusión de estas dos compañías.
La presencia de Telefónica en Colombia también se extendió a este último segmento. La Empresa Nacional de Telecomunicaciones (Telecom), operador estatal que durante décadas había prestado servicios de telefonía fija, fue liquidada en 2003, durante el gobierno del presidente Álvaro Uribe Vélez. En su lugar se creó Colombia Telecomunicaciones (Coltel), que permaneció bajo control público durante sus primeros años.
La nueva compañía necesitaba un socio estratégico que aportara capital y fortaleciera su operación. En 2006 se inició un proceso para buscar un inversionista y Telefónica se convirtió en el aliado del Estado, con lo que amplió su presencia en el mercado colombiano, esta vez en el negocio de telefonía fija.
