
El Gobierno Nacional puso sobre la mesa la implementación de una licencia de conducción por puntos como parte de las propuestas para reformar el Código Nacional de Tránsito. La iniciativa busca que las infracciones de tránsito tengan consecuencias sobre el derecho a conducir, especialmente cuando se trata de comportamientos que ponen en riesgo la vida de otros actores viales.
La propuesta se conoce en medio de las cifras de siniestralidad vial que enfrenta el país. Según la información presentada por el Ministerio de Transporte, más de 8.000 personas mueren cada año en las vías de Colombia, lo que representa, en promedio, una muerte cada 24 horas.
Frente a este panorama, la cartera de Transporte plantea modificar la manera en que se sancionan algunas conductas al volante, de forma que las consecuencias no se limiten al pago de una multa, sino que también puedan afectar la vigencia de la licencia de conducción.
La ministra de Transporte, Elsa Noguera, explicó que uno de los objetivos de la iniciativa es cambiar el comportamiento de quienes reinciden en infracciones que pueden poner en peligro a otros usuarios de las vías.
“Acumular infracciones por exceso de velocidad, conducir bajo efectos del licor u otras conductas que ponen en peligro la vida de los demás y que no haya consecuencias graves. Eso tiene que cambiar”, señaló la funcionaria.
De acuerdo con el planteamiento del Gobierno, el sistema funcionaría mediante la asignación de un puntaje a cada conductor. Cada vez que una persona cometa una infracción, se le descontaría una cantidad de puntos, dependiendo de la falta. Si llega a agotar el puntaje disponible, podría perder su licencia de conducción.
De esta manera, las autoridades buscan que la reincidencia en determinadas conductas tenga un efecto directo sobre la posibilidad de continuar conduciendo. La propuesta también contempla reconocer a quienes mantienen un comportamiento adecuado en las vías y cumplen las normas de tránsito.
En ese sentido, el modelo no estaría enfocado únicamente en establecer sanciones, sino también en incentivar el cumplimiento de las disposiciones de tránsito. La intención es que los conductores tengan en cuenta que sus decisiones al volante pueden afectar su derecho a conducir y la seguridad de las demás personas.
