
Tras concluir el Consejo de Seguridad en el departamento de Arauca, el Mandatario fue enfático en que los resultados obtenidos hasta ahora no son suficientes: “Vamos por más, no nos vamos a conformar con lo que ya se ha conseguido”.
El Mandatario fue enfático en que los resultados obtenidos hasta ahora no son suficientes: “Vamos por más, no nos vamos a conformar con lo que ya se ha conseguido”.
El Presidente precisó el alcance de esta decisión: “He ordenado una ofensiva total contra el Eln y las disidencias de la Farc. Esos miserables narcoterroristas sabrán, en la Era del Tigre, cómo es que la voluntad política se materializa en hechos concretos de decisión para defender la seguridad de los colombianos”.
Un balance de seguridad que respalda la decisión
El Jefe de Estado explicó que esta ofensiva se da en medio de una mejora en las cifras de seguridad del departamento.
Según el Mandatario, “entre el 7 de agosto y el 15 de octubre, los homicidios han disminuido en el departamento en un 56,3%, y los ataques contra nuestra fuerza pública han disminuido un 71%, frente al mismo periodo del año anterior”.
Para el Jefe de Estado, esos resultados confirman la premisa de este Gobierno: “Cuando el Estado se decide, derrota a los bandidos. Cuando los bandidos están ganando, es porque está asociado con el Gobierno, con el Estado, y eso no lo vamos a seguir permitiendo”.
Golpe a cabecillas, estructuras y finanzas
El Mandatario detalló los frentes concretos de esta ofensiva. “Vamos a golpear a los cabecillas de esos grupos narcoterroristas, a sus estructuras, a su logística, y, por supuesto, a su financiación, los testaferros”, afirmó. Y agregó una advertencia contundente: “Todo el que participe en eso va a caer, y le va a caer todo el peso de la Ley”.
El Presidente también anunció el refuerzo de la capacidad operativa del Estado en la región. Según explicó, ordenó “reforzar la fuerza pública, la inteligencia y las operaciones para proteger a las comunidades, a los soldados y a los policías”, además de fortalecer “el control terrestre y fluvial de la frontera” para combatir el terrorismo, el narcotráfico, y el contrabando.
